- En Tamulté de las Sabanas, Andrés Manuel López Obrador encabezó, acompañado del gobernador Adán Augusto López, un diálogo con el pueblo chontal, donde presentó el Programa de Mejoramiento Urbano
Desde la emblemática villa Tamulté de las Sabanas, uno de los principales bastiones mayas chontales de Tabasco, el presidente Andrés Manuel López Obrador, afirmó que los beneficios de los programas integrales de bienestar llegan hoy en día al 90 por ciento de los pueblos originarios de México, pero pronto, prometió, alcanzarán una cobertura del 100 por ciento.
Durante la presentación del Programa de Mejoramiento Urbano, el cual con una inversión de 400 millones de pesos permitirá el rescate de espacios públicos y el mejoramiento de vivienda en beneficio de familias chontales de Centro, Nacajuca, Centla y Macuspana, López Obrador dejó claro que “mientras sea Presidente, no faltará el apoyo” para los pueblos originarios.
En esta tierra indígena que hace cuatro décadas recorrió como parte de su lucha social a favor de las clases más desprotegidas, el Presidente de la República aseveró que su gobierno está logrando por la vía pacífica la Cuarta Transformación de México, pese a la molestia y las críticas de los opositores conservadores.
Al aseverar que quedaron atrás los tiempos de las promesas que no se cumplen, López Obrador instó a todos a trabajar juntos y unidos por la transformación de Tabasco, por lo que anticipó que próximamente, vendrá el director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett Díaz, para informar a los pueblos indígenas del Estado sobre el tema de las tarifas justas.

En respuesta directa a una petición del pueblo chontal, autorizó la construcción de la subestación eléctrica que tanto demanda la zona.
Acompañado del gobernador Adán Augusto López Hernández, entre la música tropical y la escenificación del tradicional baile El Caballito Blanco –aquél que data del siglo XVI y representa el combate entre los indígenas y los españoles en la célebre Batalla de Centla–, el Presidente de México, reiteró que llegó el tiempo del Sureste, una región abandonada de la que muchos gobiernos sólo se llevaron el petróleo, sin dar apoyo a la gente.
López Obrador aseveró que el rescate de Petróleos Mexicanos será una realidad en su sexenio y apeló a la ayuda de los pueblos indígenas para no obstaculizar los trabajos de exploración de la Empresa Productiva del Estado mexicano.
“No les hagan caso a quienes les digan que no se permita la exploración de petróleo, sólo buscan que fracasemos”, advirtió, al tiempo que dijo que la recuperación de esta industria y la construcción de la refinería de Dos Bocas posibilitarán que haya presupuesto suficiente para el desarrollo de Tabasco.
Sostuvo su convicción de transformar a México desde abajo, e indicó que la fórmula para lograrlo es sencilla: “No permitir la corrupción, ni tolerar lujos en el gobierno”.

El jefe del Ejecutivo federal añadió que ya puede sacar “el pañuelito blanco” en cuanto a que “ya no hay bandidaje oficial” ni corrupción arriba e indicó que la cruzada contra este flagelo está generando economías para atender las demandas del pueblo “sin endeudar al país, sin gasolinazos, sin aumentar impuestos ni crear nuevos”.
Refirió que sólo en la Presidencia de la República, la eliminación de lujos permitió reducir el gasto hasta en 75 por ciento. Dio a conocer que mientras en 2018 esta área ejerció tres mil 600 millones de pesos, durante el primer año de su gobierno ese presupuesto bajó a 800 millones de pesos, generando “ahorros que fueron regresados al pueblo”.
Llegan programas a la mitad de los hogares de México
Con el Bastón de Mando de los Pueblos Originarios empuñado en su mano derecha, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ofreció un balance sobre los resultados de los programas sociales impulsados por su gobierno y expuso que si bien los beneficios están dirigidos a todos, tiene preferencia la gente humilde.
Destacó que la mitad de los hogares de México reciben cuando menos un apoyo de bienestar, ya sea una beca, apoyo al adulto mayor, pensión a discapacitados, entre otros.
En medio de ovaciones y decenas de brazos extendidos con peticiones en mano, el mandatario nacional se abrió paso entre la multitud que abarrotó el parque central de la villa Tamulté de las Sábanas, iniciando con ello, una serie de diálogos con los pueblos indígenas de Tabasco, en lo que fue el primero de tres días de trabajo en su tierra natal, en su origen, en su tierra, en su agua.

En presencia de Román Guillermo Meyer Falcón, secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), y Adelfo Regino Montes, director general del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), Andrés Manuel López Obrador advirtió que no permitirá que haya ‘piquetes de ojo’ en la distribución de los apoyos a los más pobres.
Dijo que se continúa avanzando en la creación de dos mil 700 sucursales del Banco del Bienestar, para que lleguen los apoyos de manera directa, con tarjeta y no haya tentación “de que quieran sacar del sobre un billete”.
Frente al alcalde de Centro, Evaristo Hernández Cruz y dos portavoces del pueblo Yokot’an, Abelina García Pérez y Emilio Velázquez García, el Presidente resaltó que hoy más de ocho millones de adultos mayores en México reciben una pensión, al igual que 800 mil niños con discapacidad en situación de pobreza y originarios de comunidades indígenas.
Informó que en lo referente a las becas, en la actualidad se distribuyen estímulos entre 3.5 millones de niños de preescolar, primaria y secundaria; se tiene una cobertura universal en el nivel de bachillerato, en tanto que en nivel superior se reparten 300 mil becas de dos mil 400 pesos cada una entre universitarios de bajos recursos.
En un diálogo con habitantes de las localidades de Buenavista, Miramar, Tocoal, Chilapa, Aztlán, Aniceto y Jolochero, entre otras, López Obrador puntualizó que el programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”, ha permitido que la mitad de más de 900 mil jóvenes aprendices se hayan ganado una plaza en la misma empresa a la que llegaron a capacitarse.
